
Hoy quiero proponer un ejercicio sencillo, pero muy efectivo para cambiar nuestra frecuencia. Fue inspirado en mí, mientras admiraba esta foto en una revista, de esta bella tortuguita, admiré cada detalle de ella y especialmente la expresión de su rostro, que habla sin necesidad de palabras, y me sentí agradecida por su existencia… El ejercicio trata de observar a nuestro alrededor los árboles, las plantas, los animalitos, nuestras mascotas, si tenemos… cada expresión de la naturaleza que veamos en nuestro entorno y por unos segundos admirar sus colores, sus formas, su tamaño…y dar GRACIAS por ellas; por brindarnos cada día su compañía y por embellecer nuestro planeta solamente con su presencia… Al sentir este agradecimiento en nuestro interior inmediatamente estaremos emitiendo esta frecuencia POSITIVA, que saldrá como ondas al Universo. Entonces el Universo nos responderá enviándonos más experiencias similares a esta; experiencias gratificantes, que nos brinden gozo, alegrías, paz, en resumen, más razones para estar agradecidos!!!

